Recordando la película “Mensaje en una botella”, se me ocurrió mandar este mensaje en las redes “Mensaje en la red”….Allá dónde la energía lo lleve, haya dónde llegue…..
La vida, a veces, tiene magia…… Tenemos y tocamos aquello que necesitamos de verdad, pero si no es el momento, lo dejamos de lado para retomarlo algún día, cuando ya estamos preparados. Viví en Francia toda mi infancia hasta los 18 años, edad a la que volví a Barcelona. Para entrar en la universidad de Barcelona, tuve que pasar un examen para extranjeros que duraba dos días. Allí había de todo, muchos palestinos que venían a estudiar medicina, suramericanos, alemanes, ingleses, franceses, etc…. El segundo día, antes de entrar a la clase para seguir con el examen, decidí tomar un café en la barra del bar de la universidad, se sentó a mi lado un chico chino que, según me dijo, estudiaba en el colegio alemán de Barcelona, me dijo que estaba sentado detrás mío en la sala de examen y que había podido leer todo lo que escribí en el examen de literatura y que le gustó mucho.
Por un lado, pensé ¡Qué cara tiene! Por leer mi trabajo, y por otro lado me hizo gracia que esto ocurriera, estuvimos charlando un ratito y enseguida volvimos a la sala para seguir con el examen y cuando acabamos, tan solo nos despedimos. Cuatro meses más tarde, estando yo en casa a punto de salir para la universidad de letras dónde estaba cursando mis estudios de filología, llamaron a la puerta y cuando la abrí, ¡No me lo podía creer!....Allí estaba delante mío mi chinito al que tanto le había gustado mi escrito, me comentó que le fue muy difícil conseguir la dirección de mi casa y mi nombre, que solo recordaba que en aquella sala de examen, yo era el número uno, y con ese número se fue al jurado universitario y les tuvo que insistir muchísimo para que le dieran mi dirección. Era el año 1977/1978, hoy día sería mucho más difícil conseguirlo por la protección de datos, pero en aquella época, la gente no tenía tantos miedos, ni tampoco había tanta información por ahí circulando. Me acompañó a la universidad y me dijo que debía abandonar los estudios de filología para empezar a estudiar medicina, que él estaba estudiando medicina y si yo también lo hacía, al acabar la carrera podríamos viajar a China dónde su tía era médico acupuntor. Accedí a acompañarle algunas veces a la Facultad de Medicina del Hospital Clínico dónde estudiaba y asistí a algunas clases, pero a mí me seguían gustando las letras y decidí que no quería saber nada de medicina y nada de acupuntura. Ante su insistencia, me sentí agobiada y me alejé de él. Al cabo de varios meses, me lo volví a encontrar en los Almacenes SEARS, hoy día EL CORTE INGLES de la Plaza Francesc Macia, me dijo que había escrito en un papel qué sería de mi vida, que lo tenía guardado en un sobre cerrado que me entregaría algún día en el futuro cuando nos volviéramos a reencontrar… ….No lo he vuelto a encontrar, pero hace seis años, me crucé con el maestro Sun Junqing en mi camino de vida, es Chino, le organizo las sesiones de acupuntura y los seminarios de Chikung en Barcelona, y además estoy estudiando acupuntura…..Tiene gracia, ¿verdad?…
Llamé al Colegio Alemán de Barcelona “Deutsche Schule Barcelona”, les conté un poquito mi historia, pensarían “Otra loca suelta por este mundo…..”, no sé si estuvieron mucho por la labor…. No recuerdo el nombre de este muchacho chino, les pregunté si podían mirar los archivos para ver si allí figuraba un nombre chino porque era el único chinito en aquella sala (en aquella época, no habían tantos chinos en Barcelona, como hoy día), pero me dijeron que no encontraron a nadie en los archivos con un nombre chino…. Quise hacer lo que él hizo hace ya unos 38 años, pero de momento, no tuve éxito…Solo sé que estudió en el COLEGIO DEUTSCHE SCHULE DE BARCELONA, que estudiaba medicina en la FACULTAD DEL CLINICO DE BARCELONA y que tenía una tía que era médico acupuntor en China, y nada más……..
Unos lanzan botellas con mensajes a la mar, otros lanzan mensajes en las redes….. y…..allá dónde la energía los lleve…….
La vida, a veces, tiene magia…… Tenemos y tocamos aquello que necesitamos de verdad, pero si no es el momento, lo dejamos de lado para retomarlo algún día, cuando ya estamos preparados. Viví en Francia toda mi infancia hasta los 18 años, edad a la que volví a Barcelona. Para entrar en la universidad de Barcelona, tuve que pasar un examen para extranjeros que duraba dos días. Allí había de todo, muchos palestinos que venían a estudiar medicina, suramericanos, alemanes, ingleses, franceses, etc…. El segundo día, antes de entrar a la clase para seguir con el examen, decidí tomar un café en la barra del bar de la universidad, se sentó a mi lado un chico chino que, según me dijo, estudiaba en el colegio alemán de Barcelona, me dijo que estaba sentado detrás mío en la sala de examen y que había podido leer todo lo que escribí en el examen de literatura y que le gustó mucho.
Por un lado, pensé ¡Qué cara tiene! Por leer mi trabajo, y por otro lado me hizo gracia que esto ocurriera, estuvimos charlando un ratito y enseguida volvimos a la sala para seguir con el examen y cuando acabamos, tan solo nos despedimos. Cuatro meses más tarde, estando yo en casa a punto de salir para la universidad de letras dónde estaba cursando mis estudios de filología, llamaron a la puerta y cuando la abrí, ¡No me lo podía creer!....Allí estaba delante mío mi chinito al que tanto le había gustado mi escrito, me comentó que le fue muy difícil conseguir la dirección de mi casa y mi nombre, que solo recordaba que en aquella sala de examen, yo era el número uno, y con ese número se fue al jurado universitario y les tuvo que insistir muchísimo para que le dieran mi dirección. Era el año 1977/1978, hoy día sería mucho más difícil conseguirlo por la protección de datos, pero en aquella época, la gente no tenía tantos miedos, ni tampoco había tanta información por ahí circulando. Me acompañó a la universidad y me dijo que debía abandonar los estudios de filología para empezar a estudiar medicina, que él estaba estudiando medicina y si yo también lo hacía, al acabar la carrera podríamos viajar a China dónde su tía era médico acupuntor. Accedí a acompañarle algunas veces a la Facultad de Medicina del Hospital Clínico dónde estudiaba y asistí a algunas clases, pero a mí me seguían gustando las letras y decidí que no quería saber nada de medicina y nada de acupuntura. Ante su insistencia, me sentí agobiada y me alejé de él. Al cabo de varios meses, me lo volví a encontrar en los Almacenes SEARS, hoy día EL CORTE INGLES de la Plaza Francesc Macia, me dijo que había escrito en un papel qué sería de mi vida, que lo tenía guardado en un sobre cerrado que me entregaría algún día en el futuro cuando nos volviéramos a reencontrar… ….No lo he vuelto a encontrar, pero hace seis años, me crucé con el maestro Sun Junqing en mi camino de vida, es Chino, le organizo las sesiones de acupuntura y los seminarios de Chikung en Barcelona, y además estoy estudiando acupuntura…..Tiene gracia, ¿verdad?…
Llamé al Colegio Alemán de Barcelona “Deutsche Schule Barcelona”, les conté un poquito mi historia, pensarían “Otra loca suelta por este mundo…..”, no sé si estuvieron mucho por la labor…. No recuerdo el nombre de este muchacho chino, les pregunté si podían mirar los archivos para ver si allí figuraba un nombre chino porque era el único chinito en aquella sala (en aquella época, no habían tantos chinos en Barcelona, como hoy día), pero me dijeron que no encontraron a nadie en los archivos con un nombre chino…. Quise hacer lo que él hizo hace ya unos 38 años, pero de momento, no tuve éxito…Solo sé que estudió en el COLEGIO DEUTSCHE SCHULE DE BARCELONA, que estudiaba medicina en la FACULTAD DEL CLINICO DE BARCELONA y que tenía una tía que era médico acupuntor en China, y nada más……..
Unos lanzan botellas con mensajes a la mar, otros lanzan mensajes en las redes….. y…..allá dónde la energía los lleve…….
