Es curioso, llevo días pensando en Jai, un buen amigo que vive en la India y facebook me propone recordar esta foto. La verdad es que este viaje fue muy especial, aquí estamos bajando de Gangotri dónde nace el río Ganges, un lugar sagrado, de peregrinaje al que acuden miles y miles de indios, a pesar de la carretera, son 14 horas de viaje por carretera estrecha, llena de piedras y vigilando continuamente que las ruedas del coche no queden colgando en el vacío y cuando te cruzas con algún coche o camión en sentido contrario, o te bajas del coche "por si a caso..." o rezas y tiras la toalla y dices que " si te vas para abajo, ya todo está "Finish", como me decía Anita que viajaba con nosotros,cada vez que se asomaba a la ventanilla del coche y miraba aquel vacío enorme...."
Llegan indios de todos los lugares, algunos viajan durante días y días, coches repletos hasta arriba de gente movida por la fe, y cuando hay algún que otro parón en la carretera debido a las obras, salen de los coches y tienden las camisas, los saris que lavaron en el río para que se sequen al aire y al sol y cuando ya dan el paso, recogen corriendo la colada y otra vez al coche y carretera adelante....
India querida, su gente, sus colores, sus olores........Toda una experiencia, vivencias desde los sentidos. Te cogen las manías, los miedos hasta que sueltas todo tu bagaje occidental, entras dentro del movimiento, del ritmo y ahí te relajas y sueltas.... Viajar en coche por la India es toda una hazaña...todo es una cuestión de claxon.....pitan y pitan y ninguno se aparta y tú piensas "ahora viene cuando nos la pegamos", pero como por arte de magia, todo se recoloca y no pasa nada.....Los primeros días, te agarras al asiento del coche, horrorizada y piensas "!Dios mío! ¿Dónde me he metido?, pero entonces, miro a Anita, es la mujer de Jai y miro cómo sus caderas quedan sueltas y se va moviendo de un lado a otro, su cuerpo está totalmente suelto, totalmente relajado y tiene una bonita sonrisa en sus labios. Entonces, la imito y empiezo a mover las caderas de un lado a otro y empiezo a sonreír.....y de repente, ya se fueron los miedos, ya no había crispación......y el cansancio, poco a poco, fue marchando y todo se volvió más fácil.......Todo es una cuestión de soltar, de adaptarse, aquello tan simple me estaba enseñando algo muy importante para mi vida......Para mi la India es una oportunidad que tienes para trabajar todo aquello que llevas dentro y está adormecido, se te despiertan todos los sentidos.....hasta las papilas gustativas, cuando te entra el primer bocado de comida en la boca y todo arde y sube el color y sube el calor..........India.....Gracias Jai Krishan
Llegan indios de todos los lugares, algunos viajan durante días y días, coches repletos hasta arriba de gente movida por la fe, y cuando hay algún que otro parón en la carretera debido a las obras, salen de los coches y tienden las camisas, los saris que lavaron en el río para que se sequen al aire y al sol y cuando ya dan el paso, recogen corriendo la colada y otra vez al coche y carretera adelante....
India querida, su gente, sus colores, sus olores........Toda una experiencia, vivencias desde los sentidos. Te cogen las manías, los miedos hasta que sueltas todo tu bagaje occidental, entras dentro del movimiento, del ritmo y ahí te relajas y sueltas.... Viajar en coche por la India es toda una hazaña...todo es una cuestión de claxon.....pitan y pitan y ninguno se aparta y tú piensas "ahora viene cuando nos la pegamos", pero como por arte de magia, todo se recoloca y no pasa nada.....Los primeros días, te agarras al asiento del coche, horrorizada y piensas "!Dios mío! ¿Dónde me he metido?, pero entonces, miro a Anita, es la mujer de Jai y miro cómo sus caderas quedan sueltas y se va moviendo de un lado a otro, su cuerpo está totalmente suelto, totalmente relajado y tiene una bonita sonrisa en sus labios. Entonces, la imito y empiezo a mover las caderas de un lado a otro y empiezo a sonreír.....y de repente, ya se fueron los miedos, ya no había crispación......y el cansancio, poco a poco, fue marchando y todo se volvió más fácil.......Todo es una cuestión de soltar, de adaptarse, aquello tan simple me estaba enseñando algo muy importante para mi vida......Para mi la India es una oportunidad que tienes para trabajar todo aquello que llevas dentro y está adormecido, se te despiertan todos los sentidos.....hasta las papilas gustativas, cuando te entra el primer bocado de comida en la boca y todo arde y sube el color y sube el calor..........India.....Gracias Jai Krishan
Ordenando fotos y recordando momentos.
Bajando de Gangotri, dónde nace el río Ganges, con Jai Krishan un amigo astrólogo védico que visita Barcelona una vez al año. El viaje fue un poco duro, pero no lo cambiaría por nada. !Vaya experiencia! y qué paciencia tuvo este hombre.
Bajando de Gangotri, dónde nace el río Ganges, con Jai Krishan un amigo astrólogo védico que visita Barcelona una vez al año. El viaje fue un poco duro, pero no lo cambiaría por nada. !Vaya experiencia! y qué paciencia tuvo este hombre.

